lunes, 17 de mayo de 2010

GENTE BUENA ...PERO DE VERDAD



El Pasado día 14, me llevé una agradabilísima sorpresa, personas muy representativas de la gente buena y, en definitiva me hicieron una cena en homenaja a todos estos años, treinta y cinco nada más y nada menos, luchando trabajando por nuestra Semana Santa.

Por suerte hay mucha gente que piensa de otra forma sobre nuestra Semana Santa, aunque la Comisión Permanente considere que son unos subversivos. Es gente que está ahí, algunos desde hace muchos años, como Marcelino Abenza con fresco consistente apoyo de su hijo. Otros son nuevas generaciones que tienen el "defecto" de tener criterio propio.

Yo, aunque de forma transitoria me encuentre retirado de los martillos, jamás de desligaré de todos los que asisteron la otra noche incluso a los que por "hache por b"no pudieron asistir, de la ya coinsideraré ahora "mi gente", que vienen a unirse a los "legionarios del Perchel" y tantos y tantos costaleros que me han sido fieles una treintena de años algo que ha derivado en una verdadera amistad.


Me produce una gran satisfacción saber que cuento con mi compañero del alma, Antonio Navarro, Manuel Gutiérrez Aragón, mi fiel amigo Javi del Hoyo,el entregado y de buen corazón Manu Monteagudo, el Leal Carlitos Lillo el incombustible Senén , a Junta de Gobierno del Stmo. Cristo de la Caridad por haber navegado juntos. A mi amigo Magdaleno, porque además de estar en el grupo de los proscritos como yo, comparte conmigo el gusto por la estética y por hacer bien las cosas dentro de nuestra Semana Santa. Dejo adrede para el último lugar a mi hijo Ernesto que, a pesar de haber sobrevolado algunas reticencias, comparte totalmente la idea de lo que debe ser nuestra semana Santa, al igual que Marcelino Abenza González comparte con su padre la filosofía que impuso numerosas ideas importadas y aprendidas de Sevilla hace 23 años. Muchas gracias a todos porque SOIS MI GENTE y llenais de emoción el apartado cofrade de mi corazón. Mil gracias

1 comentario:

"Perchelero" dijo...

Solamente por noches como la del viernes merece la pena seguir inculcando a hijos, hijas y mujeres este mundo de los cofrades y las cofradias. Excepcional gente la que se sento a la mesa a las ordenes de un maestro del martillo, la trabajadera y como no del atril.

Felicidades maestro y ahi estamos y estaremos siempre.