lunes, 12 de enero de 2009

TERTULIAS COFRADES EN "CUARTO DE COPAS"

(Foto: Mayte García)


Fernando Domínguez (El Día de Ciudad Real)

El capataz Juan Carlos Naranjo comparó ayer a la Asociación de Cofradías de Semana Santa con la Dirección General de Tráfico, al señalar que “sólo se dedica a recaudar las sanciones que les impone a las hermandades”.

Naranjo, organizador, junto al pub ‘Cuarto de Copas’, de una serie de debates sobre Semana Santa que se inauguró ayer, moderó la tertulia sobre la evolución de las cofradías ciudadrealeñas en los últimos treinta años, con la asistencia de unas 20 personas aproximadamente.

En declaraciones a El Día, indicó que la Semana Santa de Ciudad Real vivió un importante punto de inflexión en 1970, cuando la Hermandad de Pilatos salió a la calle con costaleros de la propia cofradía, momento a partir del cual fueron desapareciendo las ruedas de la mayoría de los pasos, al tiempo que la capital manchega empezó a mirar a Sevilla en lo que se refiere a la organización de las cofradías y la incorporación de insignias. “No es que imitáramos a Sevilla, es que aprendíamos de Sevilla”, aclaró.

Según indicó, la evolución experimentada por la Semana Santa de Ciudad Real en los últimos años “ha sido para bien”, y destacó la evolución de la Asociación de Cofradías. “Antes era inmovilista, no se molestaba lo mínimo en cuidar de las cofradías, hasque que, a raíz de la etapa de Emilio Martín Aguirre, empiezan a aumentar las subvenciones con las instituciones oficiales y revierte mucho más directamente en las cofradías”.

Sin embargo, Naranjo afirmó que la Asociación pasa de nuevo por “un momento de declive total”. Según explicó, “se han dado casos de cofradías que el año pasado lo pasaron mal y que no solamente no se les ha ayudado, sino que encima se ha hecho leña del árbol caído porque se les ha sancionado económicamente como si se les hubiese pisoteado”.

Actualidad cofrade durante diez semanas, esta serie de tertulias analizará todo tipo de temas pegados a la actualidad de las cofradías ciudadrealeñas con personalidades destacadas de la Semana Santa. Si ayer fue el turno de Marcelino Abenza y Ricardo Yubero, en las próximas sesiones participarán nombres como los de Luis Galiano, Ascensión París, Juan Luis Huertas, Luis M. Cantero, Valentín Rabadán, Carmen María Novalbos, Sandalio León, Manuel Gutierrez, Alfredo Muñoz, Alberto Donaire, Jose Maria Pastor, Marcelino Abenza Gonzalez entre muchos otros, que tratarán asuntos como el papel de la mujer en el mundo del costal, la música de las cofradías, la existencia de imágenes titulares que no están en los templos o la importancia de los nazarenos.

Asimismo, las jornadas se complementarán cada semana con la proyección de imágenes antiguas y modernas de las diferentes hermandades de penitencia ciudadrealeñas. En concreto, ayer se proyectaron varios vídeos de las cofradías de la Flagelación y el Santo Entierro, correspondientes a los años 1993 y 1998.

El propietario de ‘Cuarto de Copas’, José Luis Toribio, explicó que la celebración de estas tertulias obedece a la enorme afición que existe en Ciudad Real por el mundo de las cofradías. Se han iniciado ahora, una vez pasada la Navidad, “para ir creando ambiente de cara a la Semana Santa”. Las tertulias se celebrarán todos los domingos a las cinco de la tarde hasta el 22 de marzo, dos semanas antes del Domingo de Ramos, con un paréntesis que coincidirá con la semana de Carnaval.

1 comentario:

Cofrade dijo...

Llegaran dias...
en que los que ahora son loados...

Hasta Octavio los generales romanos que obtenían grandes victorias entraban triunfales en la ciudad de Roma .Un gran desfile donde el plato fuerte para el pueblo romano era ver a los jefes de los ejércitos vencido encadenados a sus esposas e hijos.
Al final del cortejo el general romano victorioso recorría triunfal el recorrido que el Senado romano le había concedido el honor de recorrer. El carro del general triunfador era tirado por cuatro caballos blancos y además se acompañaba su marcha con músicos ,bailarines y bufones. El general vestía la toga picta y la túnica palmata, tomadas provisoriamente de la estatua de Jupiter Capitolino y era seguido de un esclavo (servus publicus) que mantenía sobre su cabeza la corona triunfal, mientras le susurraba al oído, en medio de las aclamaciones de la multitud: "Memento mori" que significa "¡recuerda que eres mortal!". Con esta frase el esclavo recordaba al general que acababa de conseguir el mayor honor que un militar romano podía imaginar su condición de humano.